domingo, 15 de marzo de 2009

Por qué marchar juntos este 24 de marzo







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La Verdad Obrera / La Verdad Obrera Nº 316 / Editorial

Jueves 12 de marzo de 2009

“MANO DURA“ CON LOS CAPITALISTAS, NO CON EL PUEBLO POBRE




Por Manolo Romano


El proximo 24 de marzo marcharemos a 33 años del golpe genocida junto a decenas de organismos de derechos humanos, organizaciones sociales y de la izquierda. Llamamos la atención de nuestros lectores sobre la importancia de participar de esta jornada para rechazar activamente la campaña profundamente reaccionaria que se ha desatado bajo el rótulo de la demanda “contra la inseguridad”.

Es, evidentemente, mucho más que una operación de “distracción” (los medios toman unos pocos casos y los amplifican hasta el cansancio) para ocultar de la escena pública que ya la clase trabajadora está comenzando a pagar la crisis con miles de despidos, suspensiones con rebaja salarial o la postergación de las paritarias. Es también una manifestación política de una derecha que levanta cabeza en las clases pudientes (y gana apoyo en sectores populares), justamente porque viene una crisis capitalista que agravará las condiciones de pobreza y desempleo. Las últimas semanas los grandes medios se hacen eco y levantan como “autoridad moral” a la farándula que se enriqueció con el menemismo, como Susana Gimenez (ex -socia del Padre Grassi) o el empresario Marcelo Tinelli, que reclaman pena de muerte o, al menos, “que se dejen de joder con los derechos humanos”, y se apliquen leyes más represivas (ver Pág. 4 y 5). El gobierno que ya concedió leyes a Blumberg en el 2004, también ha tomado a “la inseguridad” como tema de la agenda política. Es una campaña funcional al objetivo, que tienen tanto el oficialista Scioli como el opositor De Narváez, de fortalecer las fuerzas policiales, popularmente odiadas y desprestigiadas por estar presente en la mayoría de los grandes delitos y practicar el “gatillo fácil” a mansalva contra la juventud. Buscan darle un poder de fuego legitimado que usarán para reprimir próximos levantamientos populares que se inscriben en la perspectiva política como una tendencia en todo el mundo.

Este es el contenido de las marchas como la de Lomas del Mirador, apoyada por el Ingeniero Blumberg, y la que convocan el próximo 18 a Plaza de Mayo. Nada menos que a días de cumplirse 33 años del golpe genocida, se reclama más acción policial, cuando sólo en la bonaerense hay en funciones más de 9.000 agentes que comenzaron con Camps y Etchecolatz. Todos los que protagonizamos luchas de resistencia a los despidos o cierres de empresas, los que reclamamos junto a los docentes por el salario, los trabajadores que como en el subte reorganizan sus herramientas sindicales para lucha, el movimiento estudiantil combativo debemos pronunciarnos con una gran manifestación popular contra esta cruzada reaccionaria. Concurrir este 24 de marzo, más que nunca, a Plaza de Mayo y a las manifestaciones en todo el país, tiene que ser la primera respuesta en la calle para frenar esta escalada.

Marchamos para oponernos a los pedidos reaccionarios que quieren endurecer –aún más- la legislación penal, a la baja de la edad de imputabilidad, la militarización de las villas y los barrios más humildes.

A la demanda de “mano dura” contra el pueblo pobre, hay que oponer un programa para terminar con la miseria y degradación de la clase trabajadora.

Es la descomposición del capitalismo la que empuja a sectores de los desocupados y la juventud del pueblo pobre al robo, al “pequeño delito”. La lucha por trabajo para todos con un verdadero plan de obras públicas basado en impuestos a las grandes fortunas y el cese de los pagos de la deuda externa, para empezar, es una de las medidas efectivas para la ocupación en masa de todas las manos dispuestas a trabajar y, al mismo tiempo, terminar con la falta de vivienda, escuelas y hospitales. Es de una completa hipocresía la condena de las clases dominantes a una criminalidad que se encuentra enraizada en lo más profundo de este régimen social, basado en el robo “legal” del trabajo ajeno por parte de los capitalistas, y que persistirá inevitablemente mientras éste no sea suprimido. Como develó Marx: “El crimen descarga al mercado de trabajo de una parte de la superpoblación sobrante (...) y, al mismo tiempo, la lucha contra la delincuencia absorbe a otra parte de la misma población”. El delito generado en el propio capitalismo, ha sido siempre, a su vez, utilizado para alimentar la industria de uniformes y armamentos, sistemas y aparatos de seguridad, como el actual negocio de las agencias de seguridad privadas, algunas de las cuales se encuentran entre las principales empleadoras del país, o las propias policías que durante la hiperdesocupación de los años ’90 se transformaron en una alternativa de “empleo” para sectores bajos en muchas provincias. Y es la misma policía a quien la campaña de mano dura busca fortalecer, la mafia protagonista del “gran delito” de los secuestros extorsivos, los desarmaderos de autos, la trata de mujeres, el narcotráfico, sin dejar ningún crimen por explorar. Lejos de pretender una reforma de estas verdaderas “asociaciones ilícitas” planteamos su disolución y la de todos los organismos de seguridad, para ser reemplazados por milicias basadas en las organizaciones de trabajadores, con participación en su dirección de integrantes de organismos de derechos humanos y victimas de la represión policial e institucional.

Una clase que nunca fue al banquillo de los acusados

En ese camino, este 24 de marzo debemos volver plantear con fuerza la lucha por el castigo a todos los genocidas y sus cómplices. Sólo fueron juzgados 38 de los miles de militares que participaron del plan de terrorismo de Estado y dirigieron cientos de centros clandestinos de detención en todo el país. Ni la Corte Suprema ni el gobierno quieren ir más allá de unos cuantos casos emblemáticos que, por otra parte, siguen gozando de privilegios. No se sostiene que la impunidad se haya mantenido porque faltaban los 36 millones que el Jefe de Gabinete Massa acaba de acordar con los miembros de la Corte para nombrar 750 nuevos funcionarios. Nuestro 24 de marzo será en rechazo a la mentira del “gobierno de los derechos humanos”, pero también a los opositores que, como Elisa Carrió, reclama “reconciliación” con los militares.

Pero además, no ha sido juzgado un solo responsable civil de la clase capitalista que promovió el golpe y colaboró con el genocidio, y nunca fue puesta en el banquillo de los acusados. Las recientes elecciones en Catamarca han sido señaladas tanto como una muestra de la debacle de los Kirchner o como una mera elección provincial donde triunfa el que tiene el aparato de gobierno, ya sea que el análisis venga de la oposición o del oficialismo. Pero, ni oficialistas ni opositores señalan un hecho que pinta de cuerpo entero este régimen de impunidad: el “Frente Cívico”, que le ganó la elección a las mafias de Barrionuevo y Saadi, fue fundado por Arnoldo Castillo (su hijo fue candidato en estas elecciones), gobernador que ejerció de facto en Catamarca desde 1981. El actual gobernador Brizuela ya en el 2005 decretó 3 días de duelo provincial a raíz del fallecimiento del “cívico” colaborador de la dictadura. Esto es tan “normal” para la oposición “neo-radical” que impulsó las leyes de impunidad bajo Alfonsín, como lo es para el oficialismo llevar de candidato en San Miguel a Aldo Rico que se acuarteló para imponerlas; o para la Corte Suprema permitir, como hizo, que el torturador Patti pueda ejercer la función pública “en democracia”.

La misma clase capitalista que hoy pide la devaluación del peso y anuncia, como los industriales de la UIA, no menos de 200 mil nuevos desempleados en la industria para este año; o como la Sociedad Rural que junto a las patronales agrarias mantienen bajo leyes de la dictadura a gran parte de los peones rurales, mientras exigen rebajas de impuestos a las exportaciones y subsidios estatales, en 1976 conspiró y colaboró con los militares de Videla. El PTS marcha este 24 de marzo para decir, ni con los Kirchner ni con las patronales agrarias: que la crisis la paguen los patrones, banqueros y terratenientes, todos Madres de Genocidas.

Son conocidas las declaraciones de apoyo de los grandes industriales que hoy integran la UIA o solicitadas de la Sociedad Rural en apoyo a Videla, pero no tanto que el dirigente de la Federación Agraria Humberto Volando, aunque haya tenido desaparecidos en sus filas, escribió: “Las Fuerzas Armadas, en su mensaje al país al cumplirse dos años del Proceso de Reorganización Nacional, han dicho: ‘Las Fuerzas Armadas se encuentran elaborando las bases políticas que permitirán a la Nación transitar el camino a la democracia, la justicia y la libertad sin los riesgos y asechanzas que han caracterizado las últimas décadas de nuestra historia.’ Aplaudimos sin reservas, este tan sustancioso enunciado, sin duda, congruente con las más caras aspiraciones del pueblo argentino.” (FAA, Memoria y Balance 1977/78, citado en revista Razón y Revolución).

Que la crisis la paguen los capitalistas

En Plaza de Mayo y en todas las ciudades del país levantaremos una tribuna en apoyo a las luchas como la de los contratados de las automotrices de Córdoba, los papeleros que enfrentan el cierre de Massuh en la zona sur del Gran Buenos o el de Arrufat o Indugraf en la Capital, y para exigirle a los sindicatos de la CGT y la CTA un plan de lucha nacional para actuar masivamente como una sola clase en defensa del empleo y el salario. En momentos que Moyano mantiene su apoyo al plan oficial de suspensiones con rebaja salarial, al tiempo que Venegas del sindicato de peones rurales le pide al gobierno “que arregle con el campo” porque, así, se solucionarán las desgracias de los trabajadores, marcharemos para que la crisis la paguen los capitalistas. No alcanza con sostener, como reza el lema de la CTA, “que la crisis no la paguen los trabajadores” sin plantear claramente quién lo hará, con lo cual se pretende la ilusión de alguna gestión estatal para que no pierdan ni explotadores ni explotados, algo que se desenmascara como una falacia en la aceptación de la CTA en la dirección de la UOM de Villa Constitución de suspensiones con rebaja del salario.

El PTS marcha unitariamente este 24 de marzo, proponiendo el reparto de las horas de trabajo entre efectivos y contratados, y un salario acorde a la canasta familiar en detrimento de las ganancias que las patronales vienen acumulando en 6 años de superexplotación; el control obrero y la lucha por expropiación sin indemnizaciones de toda empresa que cierre, junto a la nacionalización de la banca y el comercio exterior bajo administración de los trabajadores, entre otras medidas para salvar a la clase trabajadora y el pueblo del desempleo y la pobreza.

miércoles, 19 de noviembre de 2008

La psicología y la ideología de la seguridad

Elisabeth Roudinesco es una importante psicoanalista francesa; es historiadora del psicoanálisis y biógrafa de Jacques Lacan. En el texto que publicamos a continuación, Roudinesco denuncia la utilización de los tratamientos de salud mental como una herramienta de represión y "la transformación de los profesionales de la psiquis en agentes de seguridad".
Desde hace tres décadas, los estados democráticos se apoyan en la ciencia para gobernar a los pueblos. Si bien esta política permitió prevenir, cuidar y curar exitosamente las enfermedades orgánicas, y mejoró magníficamente nuestra vida cotidiana, no obtuvo resultados tan contundentes en el campo del sufrimiento psíquico.
Ni el estudio de los genes ni el de la plasticidad cerebral lograron aún alumbrar tratamientos eficaces para las enfermedades mentales y tampoco permitieron acabar con esas "enfermedades existenciales" como las neurosis, depresiones, angustias, pasiones, adicciones, voluntad autodestructiva, etc. A lo sumo se ajustaron medicamentos para el espíritu (o psicotrópicos), que contribuyeron a que los sicóticos puedan vivir en el seno de su familia y, sobre todo, han aportado tranquilidad a aquéllos que podían ser peligrosos para sí mismos, para su entorno y para sus empleadores.
Pero esta empresa tiene un precio. La gestión de las poblaciones por medio de la medicina y la biología ha favorecido la eclosión de una ideología de la seguridad, consistente en reducir a cada ciudadano a un miserable montoncito de neuronas sometido a todo tipo de evaluaciones. El sujeto político, heredero de Las Luces, ha sido sustituido por el hombre comportamental, cuantificado, cosificado, sometido a una norma tiránica y al cual se otorga una identidad religiosa o étnica, mientras se burlan de los compromisos universalistas juzgados peligrosos, como el Mayo del '68: querer cambiar el mundo o luchar contra las desigualdades.
Así se oponen dos concepciones del hombre. Una, frecuente en la filosofía anglosajona, preconiza que el sujeto sea "naturalizado" para volver al mundo de la animalidad: el fin de la excepción humana. Y para ese sujeto, que no debe ya pensar sino obedecer, sólo son indicados, si sufre, tratamientos rápidos, evaluados por expertos y que actúan por adiestramiento sobre comportamientos visibles. Nada de siquismo, el sujeto naturalizado sólo tiene derecho a medicamentos, por un lado, y a terapias cognitivo-comportamentales (TCC), por el otro.
La otra concepción, salida de la tradición europea continental- fenomenología y psicoanálisis-, considera por el contrario que para tratar el sufrimiento del alma, los acercamientos llamados "dinámicos" o "relacionales" más prolongados, son necesarios para acompañar o no los tratamientos químicos, en tanto la palabra aleja al hombre del animal.
La adhesión de los Estados a la ideología de los peritos, vehiculizada hoy por distintos organismos de salud (Instituto Nacional de Salud y de investigaciones médicas o Inserm, agencias de evaluación, comités de examen médico preventivo, etcétera) explica los conflictos acaecidos en los últimos años en Francia.
Los medios les dieron el nombre de "guerra de los psis": abarcan entre 5 y 8 millones de personas, tratadas tanto con medicamentos como por diversas terapias.
La primera crisis tuvo lugar en octubre de 2003, cuando Bernard Accoyer, aunque defensor del psicoanálisis -y actual presidente de la Asamblea Nacional- logró hacer votar, en nombre de la "seguridad" de los usuarios, una enmienda a una ley de salud pública que reservaba el ejercicio de psicoterapia a los diplomados en medicina o psicología, lo que autorizaba a un ortopedista a curar las angustias, es decir a un panadero a ser cerrajero. (...)
Después de la remoción de tres ministros de Salud (...) un cuarto ministro, Roselyne Bachelot, no sabe aún si va a lograr escribir los decretos, cuando ella misma sostiene un plan de rastreo (o diagnóstico precoz) que posibilita el aumento del consumo de psicotrópicos, haciéndole creer a cada sujeto en estado de tristeza que es un enfermo mental.
En septiembre de 2005 fue la aparición de un 'Libro negro del psicoanálisis', despliegue de odio contra Freud, seguido inmediatamente por el anuncio de un nuevo peritaje del Iserm que provocó la justificada ira de los psiquiatras infantiles. Privilegiando un modelo genético, este estudio veía en el nerviosismo excesivo de los bebés los signos precoces de la delincuencia social. Es decir que se le pedía a cada padre que fuera el detector de su progenitura. El petitorio "Ningún cero en conducta para niños de tres años", lanzado por Pierre Délion, reunió 200.000 firmas.
Después estuvieron los propósitos, por lo menos desubicados, de Nicolás Sarkozy, sobre el carácter genético-hormonal del suicidio y de las desviaciones sexuales. Y finalmente hubo, en mayo de 2007, la voluntad del poder estatal de utilizar los test de ADN para controlar a los inmigrantes, despreciando así los derechos humanos. A esto se agregó, como frutilla del postre, la propuesta hecha por la ministra de Justicia de juzgar a los locos criminales, incapaces sin embargo de comprender el significado de sus actos.
Si la ideología de la seguridad se desplegó en el campo de los ministerios de Salud y Justicia, se propaga también en las filas de los funcionarios de la educación nacional.
Desde hace cuarenta años se enseñan en los departamentos de Psicología formaciones clínicas que se reclaman del psicoanálisis y que están amenazadas ahora por peritos salidos de la psicología experimental o cognitiva. Una vez más se les pide a los especialistas opinar sobre lo que desconocen: un panadero juzga a un cerrajero. De allí, el conflicto de intereses, ya que estos peritos adhieren a una concepción de la subjetividad contraria a la de la clínica.
Frente a este avance de la manía evaluadora, los docentes involucrados lanzaron, en junio de 2007, un petitorio "Salvemos a la clínica", que recogió más de 10.000 firmas. Iban en el mismo sentido que Jacques Alain Miller, organizador de los foros destinados a luchar contra los daños provocados por los peritajes. (...) las autoridades del Estado deben pronunciarse claramente sobre esta cuestión civilizatoria. ¿Va a continuar el sometimiento de los investigadores a peritajes inoperantes y la transformación de los profesionales de la psiquis en agentes de seguridad?
¿Se va a continuar con una política que nos aleja de la tradición humanista de Europa? ¿Se va a erradicar a Freud de los departamentos de Psicología en un país que, sin embargo, vio nacer a algunos de sus más brillantes intérpretes, reconocidos en el mundo entero? El debate está abierto.

Élisabeth Roudinesco*

* Elizabeth Roudinesco es directora de investigaciones en el Departamento de Historia de la Universidad París-VII. Publicado en Le Monde, 19 de enero de 2008.

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Comentario



El problema con la postura de Roudinesco es que se limita a plantear la denuncia, que por lo demás no es nueva (ver Foucault, por ej.), sobre la función de dominación social que ejercen ciertas terapias y saberes utilizados como meras tecnologías por el Estado.
Ahora bien, su punto de partida es el del ciudadano abstracto, por lo que no cuestióna al Estado como "mera junta que administra los negocios de la burguesía", sino a ESTE estado neoliberal, controlador, etc. Como si el Estado burgués pudiera ser otra cosa en esta etapa del capitalismo. El capitalismo, en su análisis, queda como un apriori incuestionable.
Por otro lado, y esto es contradictorio con otros de sus textos (ver Por qué el psicoanálisis? o la misma biografía de Lacan), da una idea del psicoanálisis y de la clínica como subversivos de suyo, sin cuestionar el orden social en el que se asientan. Nada más alejado de la realidad, cuando la misma ER llegó a plantear que, en estas condiciones sociales "usan al psicoanálisis como una pastilla", o a mostrar cómo la idea de psicoanálisis=subversión="les traemos la peste", es un invento de marketing de Jaques Lacan. Por otro lado, es justamente ella la que mostró el enorme negocio y poder que significa manejar la obra de JL para Miller, y cómo de ese modo impide cualquier lectura crítica de la misma.
Es más, los invito a darse una vuelta por la facultad de psicología, donde conviven en armonía los discípulos de JAMiller, que hacen "clínica", con los asesores de la burguesía argentina en cómo explotar mejor a sus RRHH.

En fin, la denuncia, tiene una aspecto de validez pero termina cayendo en esa operación ideológica que parte de negar las posibilidades de terminar con el capitalismo y con su estado. Operacion ideológica que opera con fuerza en la Facultad de Psicología.
Esta operación está tan difundida que, si mal no recuerdo, este artículo fue publicado, sin una sóla crítica, hace unos meses en la mismísima Prensa Obrera del PO, que dirige el centro de estudiantes en psicología desde hace 7 años.



juan (EnClave ROJA)